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Hipertiroidismo felino

Cuando los gatos alcanzan una cierta edad y pasan a considerarse geriátricos (es decir, cuando pasan de los ocho años de edad), comienzan a aparecer algunas enfermedades propias de su estado. De ellas, el hipertiroidismo es la enfermedad endocrina más frecuente en los felinos mayores, y llega a afectar hasta a un 15% de los gatos. En la inmensa mayoría de los casos, el 98%, esta enfermedad es benigna, pero también hay que recordar que en el 2% restante el hipertiroidismo tiene como consecuencia carcinomas tiroideos malignos. Veamos algunos de sus síntomas, así como los tratamientos indicados para la enfermedad.

Síntomas:

El hipertiroidismo afecta a gatos de edad avanzada, mayores de 8 años. No hay razas que estén más predispuestas a padecer la enfermedad, y se da por igual en gatos machos y hembras. Entre los síntomas, se observa que aumentan las hormonas tiroideas, así como también del metabolismo, el apetito, la actividad, las ganas de beber agua y de hacer pis. Del mismo modo, disminuye el peso del animal, hay vómitos, diarreas, aumenta la frecuencia respiratoria, hay debilidad muscular, cansancio, y se produce una disminución del potasio. Al palpar las glándulas tiroideas de la zona del cuello, en los laterales de la tráquea se aprecian nódulos palpables. Además, aparecen taquicardia, soplo y jadeo ante situaciones de estrés.

Analítica:

Cuando se analiza la sangre de gatos aquejados de hipertiroidismo, en el hemograma se aprecia un aumento de glóbulos rojos, hemoglobina y hematocrito, así como de glóbulos blancos con aumento de neutrófilos. También hay disminución de eosinófilos y linfocitos, y al analizar la bioquímica sanguínea hay aumento de las enzimas hepáticas y renales. La orina, por su parte, se muestra como normal en los análisis. Al observar al paciente con rayos X se percibe aumento del tamaño cardíaco, edema de pulmón, derrame pleural y pericárdico.

Diagnóstico:

Para diagnosticar el hipertiroidismo felino existe una prueba específica y sensible, que mide los niveles en la sangre de tiroxina, una hormona segregada por la glándula tiroides. Un aumento de tiroxina en la sangre indica hipertiroidismo, aunque a veces otras enfermedades pueden enmascarar ese aumento. Para asegurar, se examina también otra hormona, la tirotropina, que en caso de hipertiroidismo estará muy baja.

Tratamientos:

Existen tratamientos diversos para el hipertiroidismo felino:

  • Medicamentoso: Hay medicamentos, como el metimazol y el carbimazol, que disminuyen la síntesis de hormonas tiroideas sin destruir el tejido tiroideo. Hay que tener en cuenta que al suspender el tratamiento la glándula vuelve a producir hormonas.
  • Quirúrgico: En estos casos, se da metimazol dos o tres semanas antes de la intervención para estabilizar al animal y disminuir el riesgo anestésico. También se le administra otro medicamento (propanolol) para normalizar el ritmo cardiaco.
  • Yodo radioactivo: Se pone una inyección subcutánea de 2 a 6 mCi
  • Dietetico: Dieta y/d de Hill´s con una concentración muy baja de yodo.

 

Cuanto menos avanzada esté la enfermedad, mejor tratamiento se podrá establecer. De ahí la importancia de que, a partir de los siete años, se realice a los gatos un análisis de sangre para determinar niveles de hormonas, creatinina, enzimas hepáticas, glucosa y un hemograma.

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