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La diabetes en perros y gatos

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¿Pensabas que la diabetes sólo la padecen las personas? Este mes vamos a abordar esta enfermedad con la que estamos familiarizados a convivir y que también pueden sufrir nuestras mascotas.

La diabetes, también conocida como diabetes mellitus, es un tipo de trastorno metabólico relacionado con la nutrición que se caracteriza por un aumento de los niveles de glucosa en sangre (hiperglucemia).

Tanto en perros como en gatos el alimento se descompone en elementos que pueden ser utilizados por el organismo. La conversión de los hidratos de carbono (almidones), por medio de la digestión da lugar a azúcares, entre los que se incluye la glucosa. Una vez absorbida por del intestino, la glucosa pasa a la sangre y se distribuye por todo el organismo proporcionando energía a las células.

La absorción de la glucosa por parte de la mayoría de las células depende de la presencia de la insulina. La insulina es una hormona elaborada por células específicas del páncreas, un órgano especial situado cerca del intestino.

Por lo tanto, la carencia de insulina disponible puede dar como resultado una diabetes mellitus. O lo que es lo mismo, sin la presencia de la insulina la glucosa no se puede “utilizar” y se elimina por la orina. Como curiosidad, la palabra mellitus es de origen griego y significa “miel”. Este término se añadió al de diabetes debido al sabor dulce de la orina de los enfermos que la padecían por las altas concentraciones de glucosa que eliminaban.

Causas

La diabetes puede deberse a que el páncreas de los animales diabéticos produce una cantidad insuficiente de insulina o, en algunos casos, a la incapacidad de las células del cuerpo para responder a la insulina. Como consecuencia, las células no pueden absorber suficiente glucosa provocando un incremento de su nivel en sangre.

Signos clínicos

En ambas especies se pueden observar los siguientes signos clínicos:

  • Poliuria: orina frecuentemente
  • Polidipsia: bebe mucha agua
  • Polifagia: aumento del apetito, aunque se observa una pérdida de peso
  • Letargia y mal estado del pelaje

 

Diagnóstico

Los signos mencionados anteriormente son indicativos de diabetes mellitus, pero también se observan en otras enfermedades. Por esta razón, si tu mascota tiene alguno de estos síntomas es mejor que la examinemos en nuestro hospital para descartar otras causas.

El diagnóstico se realiza sencillamente determinando las concentraciones de glucosa sobre muestras de sangre y de orina.

Complicaciones

Unos niveles constantemente altos de glucosa en sangre pueden provocar daños en los nervios, que darían como resultado debilidad y atrofia de la musculatura, generalmente en las extremidades posteriores.

Susceptibilidad

Los perros de mediana edad y los ancianos son los más susceptibles, viéndose más afectadas las hembras enteras. En lo que a la especie felina se refiere, todos los gatos de todas las edades, sexos y razas son igual de susceptibles a la diabetes mellitus felina. Aunque existe una mayor tendencia a padecerla los gatos mayores y los machos castrados.

Recuerde que un control óptimo de la concentración de glucosa en sangre ayuda a prevenir las complicaciones a largo plazo propias de la diabetes mellitus.

  1. Laura Responder
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