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Oncología

Una de las patologías más frecuentes en animales a partir de los 7 años es la aparición de tumores en diferentes localizaciones. La palabra “cáncer” siempre asusta, pero aunque es una patología muy grave, no quiere decir que no podamos hacer nada al respecto.

Los tratamientos oncológicos están encaminados a mejorar la calidad de vida del paciente y a alargar su esperanza de vida, pero lo más importante es hacer un diagnóstico precoz. En los animales geriátricos es muy recomendable realizar un chequeo anual con analítica de sangre completa, exploración general, exploración ortopédica y neurológica, radiografía y ecografía si precisa. Pero además, los propietarios también debemos observar a nuestro animal frecuentemente y acostumbrarnos a mirarles la boca, palparles las mamas (en el caso de las hembras) y los testículos (en el caso de los machos), revisarles la piel en busca de masas o cambios de coloración, y acudir al centro veterinario si aparece algún signo fuera de lo normal.

En caso de sospecha se realizarán pruebas para determinar el estado general del animal y, además, se practicarán pruebas oncológicas específicas: la citología permite tener un diagnóstico rápido mediante un método nada invasivo. Sin embargo, algunos tipos de tumores no se pueden diagnosticar mediante citología, y en ese caso habrá que hacer una biopsia que, de forma más precisa, nos puede dar un diagnóstico.

Una vez que tenemos un diagnóstico del cáncer se propondrán diferentes tratamientos en función del tipo de tumor, del estado clínico del animal y de la voluntad y disponibilidad del propietario a cada tratamiento:

Cirugía

Si la masa está localizada en un órgano no vital y no ha producido metástasis se optará por una cirugía para eliminar la totalidad del tumor. Si el tumor es inoperable o ha producido metástasis a distancia el tratamiento de elección será la quimioterapia.

Quimioterapia

A diferencia de la quimioterapia en medicina humana, en medicina veterinaria no pretendemos curar al animal, sino alargar su vida con buena calidad. Por ello, las dosis son mucho menores, así como sus efectos secundarios. Por lo general, estos tratamientos son perfectamente compatibles con una vida normal, pero se controla a los animales de manera especial con analíticas de sangre en cada visita.

En los últimos años cada vez se usa más la quimioterapia metronómica, que es un tratamiento cómodo, con escasa incidencia de efectos secundarios.

Tratamiento paliativo

Optamos por este tratamiento cuando la enfermedad está tan avanzada que el animal no puede ser sometido a ningún otro ya que comprometería su vida, o bien cuando el propietario lo prefiere. Consiste en la utilización de analgésicos, antiinflamatorios y otros fármaco que ayuden a controlar la sintomatología ocasionada por el tumor.

Hay un último tratamiento que no está disponible en España pero es importante en otros países, la radioterapia, muy similar a la que se utiliza en humanos con la diferencia de que requiere anestesia general para cada sesión.

Por la mala asociación a la terapia humana, los propietarios a menudo rechazan tratamientos que podrían suponer una diferencia importante en la vida del animal. Hay muchas opciones a nuestro alcance para poder conseguir que nuestras mascotas disfruten de una mayor esperanza de vida con buena calidad, y nosotros podamos disfrutar de ellas más tiempo.

Eva Carmona Serrano.

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