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Procesos respiratorios infecciosos en perros y gatos

Junto con los digestivos, los procesos respiratorios infecciosos son una de las causas más frecuentes de enfermedad en nuestras mascotas, especialmente en animales jóvenes. Aunque pueden aparecer en cualquier época del año, suele aumentar la frecuencia en las estaciones de frío.

Procesos respiratorios en gatos

Están causados mayoritariamente por diferentes tipos de virus ( herpesvirus tipo I, calicivirus…) y también hay distintas especies de bacterias y hongos que son agentes causales. Entre ellos destaca la Clamydia spp., pues tiene cierto riesgo zoonótico (de transmisión para humanos).

Los síntomas son muy variados y fundamentalmente se manifiestan en vías respiratorias altas: rinitis, blefaritis, estornudos y secreción nasal, y en ocasiones también lesiones llamativas en los ojos y en la cavidad nasal.

En los casos más graves y casi siempre complicados por infecciones secundarias pueden llegar a desarrollar bronquitis y neumonías.

Es esencial saber que en un alto porcentaje de animales la enfermedad se puede superar pero van a quedar como portadores crónicos, lo que implica el riesgo de recaídas a lo largo de la vida y la posible infección de otros compañeros, ya que la transmisión se hace por contacto directo o por secreciones nasales, oculares o faríngeas.

El diagnóstico se realiza a través de la observación de los síntomas y con diferentes pruebas laboratoriales (cultivos bacterianos, PCR de las lesiones para detección de los virus, etc.).

La terapia irá relacionada con el control de los síntomas y con el uso de antibióticos o antivirales si el veterinario así lo aconseja.

La medicina preventiva en este caso es esencial pues evita de forma sencilla, a través de la vacunación, el contagio de la mayoría de estas enfermedades. No olvidemos que una vez adquirida el gato puede quedar como portador crónico. Es recomendable a partir de los 45 días de edad, y la revacunación se deberá realizar cada uno o dos años durante toda la vida de nuestro gato.

Una buena limpieza de la vivienda y los comederos y bebederos será de gran ayuda para evitar la propagación de la enfermedad si hay varios animales en casa. También la higiene adecuada del propietario evitará riesgos para él.

 

Procesos respiratorios en perros

También son enfermedades frecuentes que se pueden complicar fácilmente y dar alteraciones de vías respiratorias bajas (bronquitis y neumonías).

Los agentes causales son virus (parainfluenza, adenovirus, virus del moquillo…) y bacterias (Bordetella bronquiseptica, etc.).

Todos los microorganismos son altamente contagiosos para otros perros y en los casos más graves pueden llegar a ser mortales (moquillo). Ninguno representa un peligro para la salud humana.

Los síntomas suelen ser muy característicos: tos seca y paroxística (“tos de las perreras”) y secreción nasal y ocular. También aparece con frecuencia fiebre, letargia y anorexia.

Los métodos diagnósticos son a través de los síntomas y las radiografías nos ayudarán a ver el grado de afectación en vías respiratorias profundas.

Los cultivos y pruebas laboratoriales serán determinantes para aislar el agente infeccioso causal.

El tratamiento irá en relación a los síntomas: antibióticos, antipiréticos y en los casos más graves corticoides y broncodilatadores, e incluso la hospitalización hasta la remisión del proceso.

De nuevo la vacunación es una terapia preventiva muy efectiva y con un mínimo riesgo. Nos ayudará a que nuestras mascotas no adquieran ni propaguen cualquiera de estas infecciones.

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